Un poema de amor y deseo para la chica de mis sueños hechos realidad.
El fruto de mi deseo
Empieza con un beso suave y llévame de la mano a lo más puro y profundo de tu sexo, extasíame con caricias arremolinadas con ese olor a amor que se impregna en las sabanas cuando estas con migo.
Ámame como la vez primera, ámame como si fuera la última, has que este cuerpo suicida se sienta vivo y deje la muerte fuera del cuarto porque mientras este con tigo nunca me acompañara.
Sangra mi boca con tus mordiscos, pórtate bien ante mis manos consentidoras, que quieren tocar tu cuerpo desde la punta de tu dedo del pie hasta la punta de tus cabellos.
Calma este deseo que me enceguece, que busca la oscuridad, que amanece con la aurora de la mañana.
Dame del fruto de de tu sexo porque es el fruto de la vida misma siendo fruta sagrada probada por este mortal.
Muéstrame el tiempo lleno de segundos en donde quiero alcanzar la eternidad, matar el horario llenándome de ti y hazme saber de mi, pero no tendría sentido lo interesante es que cada segundo se va con un recuerdo direccionado a la mente, un segundo eterno no sería igual, corre tiempo amigo, tiempo maldito, que mientras me permitas estar a su lado yo estaré feliz de que exista esa lanza en forma de segundero que hace tic tac tic tac y en ese instante abre vencido al tiempo a la vida misma.
Calma mi hambre se el fruto de mi deseo, se el agua de esta garganta cual desierto, se la llama de mi amor que permanece encendida.
Nelson Quiroga Ibague
19:40
Nelson Quiroga Ibague

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1 comentarios:
esta noche me acoste pensado en ti y ni las palabras ni los suseños fueronh sufisientes para degar de pesar en ti...
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